miércoles, 22 de mayo de 2013


La obesidad ¿Un problema biológico, psicológico o social?
La obesidad es, sin lugar a dudas, una enfermedad multifactorial, cuya etiopatogenia, expresión clínica y tratamiento no se pueden entender mediante un solo enfoque; sin embargo, en virtud de la tendencias actuales en relación al incremento de esta patología en edades escolares, se le han atribuido a dicha condición dos sustratos fundamentales: los cambios en la forma de alimentación y la actividad física.
Enfermedades producto de la obesidad: las más comúnmente desarrolladas en adolescentes son: la diabetes mellitus tipo II (DMT-II), cierres epifisiarios tempranos, hiperplasia e hipertrofia adiposa, presentación temprana de la menarca, hiperlipidemia, aumento del gasto cardiaco con su consecuente hipertrofia del corazón izquierdo, esteatósis hepática con aumento de transaminasas y alteraciones del metabolismo de la glucosa, problemas ortopédicos de pies, rodillas, cadera y columna lumbar, coledocolitiasis, litiasis vesicular, síndrome de Stein-Leaventhal o de ovario poliquístico y pseudo tumores cerebrales entre otras muchas enfermedades desarrolladas como consecuencia de la misma obesidad.
Este aumento de peso exagerado  por una elevada ingesta y conductas sedentarias se denomina exógena, la llamada obesidad endógena que representa el 10% de los casos está condicionada por razones genéticas, endocrino-metabólicas u otras enfermedades.
Efectivamente, en el problema de obesidad de los adolescentes, no podemos partir del hecho de que son obesos por razones de mal funcionamiento orgánico, múltiples estudios médicos concluyen en su mayoría, factores del entorno social y con la psicología del adolescente; entonces, ¿Por qué los modelos actuales de tratamiento y control de la obesidad se enfocan en su mayoría a cuestiones de alimentación y ejercicio? La respuesta a esta pregunta la podemos encontrar en parte a los modelos económicos y de consumo de la mayor parte de la gente, en donde el “culto a la belleza” hace su aparición y en donde múltiples empresas con intereses comerciales encuentran su nicho de crecimiento, al ofrecer a los consumidores potenciales “dietas milagrosas” o aparatos de ejercicio vanguardistas de “todo en uno”. Dicho así, los consumidores potenciales (personas obesas) son influenciados de forma psicológica, que se condiciona al obeso a adquirir los productos en virtud del deseo sublimado de “verse bien” o “verse física y socialmente atractivo” y en consecuencia aceptados en sociedad.

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